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¿Qué son los frailecillos?
Los frailecillos son pequeñas aves marinas que se caracterizan por su singular plumaje blanco y negro, y por su pico amarillo, naranja y negro. Debido a su aspecto, a los frailecillos se les conoce a veces como “loros marinos” o “los payasos del mar”.
Existen tres tipos de frailecillos: el frailecillo coletudo, el frailecillo corniculado y el frailecillo atlántico. Islandia es el hábitat natural del frailecillo atlántico, aunque también pueden verse frailecillos atlánticos en otros países con costas en el Atlántico Norte. Los otros tipos de frailecillos se avistan con mayor frecuencia a lo largo de las costas del Pacífico.
Los frailecillos viven en los recovecos de los acantilados junto al mar, y reparten su tiempo entre el mar abierto y estas zonas de nidificación. Se alimentan de plancton, peces y cangrejos, y son capaces incluso de pescar bajo el agua, sumergiéndose entre las olas en busca de comida.

Islandia, como ya hemos mencionado, alberga la mayor parte de la población mundial de frailecillos atlánticos, y en el país, las islas Vestman cuentan, en concreto, con la mayor población en términos generales.
Se calcula que hay entre 12 y 14 millones de frailecillos en todo el mundo, pero la población está disminuyendo, y la especie se considera “vulnerable”. Los frailecillos suelen vivir en islas donde no hay otros depredadores naturales, pero a veces se enfrentan a amenazas por parte de otras aves marinas, así como de animales domésticos como gatos y perros. Además, en ocasiones se ven afectados por la escasez de alimento, los peligros derivados de las actividades pesqueras en el mar y la contaminación.
Históricamente, uno de los depredadores de los frailecillos era, de hecho, ¡el ser humano! La gente los capturaba y se los comía, e incluso utilizaba las plumas para sus camas. Aunque en Islandia sigue siendo legal el consumo de estas aves, la mayoría opta por no hacerlo, para proteger la especie.
Cuándo ver a los frailecillos en Islandia
Elegir bien el momento es fundamental.
Los frailecillos llegan a Islandia en mayo y se quedan hasta finales de agosto, cuando regresan al mar para pasar el resto del año.
Si visitas el país entre septiembre y abril, no verás ni uno en tierra.
Los mejores meses:
- Junio y julio: Temporada alta, mayor abundancia
- Mayo y agosto: Menos ejemplares, pero aún buenas oportunidades para verlos
La mejor hora del día:
- A primera hora de la mañana o al atardecer, cuando los frailecillos están más activos
Dónde ver frailecillos en Islandia
Encontrarás frailecillos a lo largo de los acantilados costeros y en las islas cercanas a las costas de todo el país. Algunos lugares son muy fáciles de acceder; otros requieren de un espíritu algo más aventurero.
Estos son los mejores lugares para verlos:
Las islas Vestman (la mejor experiencia en general)
- Por qué ir: Albergan una de las colonias de frailecillos más grandes del mundo
- Cómo llegar: Una hora en ferry desde la Costa Sur
- Ideal para: Verlos de cerca y hacer una excursión de un día completo
Las islas Vestman son, sin lugar a dudas, uno de los mejores lugares para ver frailecillos en Islandia, ya que en este archipiélago se concentra la mayor parte de la colonia total del país. Para que te hagas una idea, Islandia alberga aproximadamente el 60% del total mundial de frailecillos del Atlántico, y las Islas Vestman, en concreto, son el hogar de alrededor del 20% de ese total mundial. ¡Eso son un montón de frailecillos!
El archipiélago de las islas Vestman está formado por más de una docena de islas, siendo Heimaey la mayor de ellas y la única habitada, con una población de unas 4.300 personas. Si quieres ver frailecillos en estas islas, tendrás que ir a Heimaey, donde podrás observarlos de cerca ¡incluso en las calles o en los jardines de las casas!
Para llegar a Heimaey hay que coger un ferry desde la Islandia continental. Se sale cerca de Seljalandsfoss, en el sur del país, y el trayecto dura aproximadamente una hora en cada sentido. La excursión puede llevarte toda una tarde, o el día entero, pero merece realmente la pena, ya que, ademas de ver frailecillos, en Heimaey hay un montón de cosas más que hacer, incluyendo muchas otras experiencias de observación de aves, senderismo y excursiones en barco.

Dyrhólaey (la mejor parada fácil en la Costa Sur)
- Por qué ir: Fácil acceso y espectaculares acantilados
- Cómo llegar: Tomando un pequeño desvío desde la Carretera de Circunvalación (Ruta 1), cerca de Vík
- Ideal para: Una parada rápida durante un viaje en coche
Dyrhólaey es uno de los lugares para avistar frailecillos más fáciles de acceder si estás recorriendo la Costa Sur en coche.
Anidan en los acantilados cercanos al famoso arco de roca, y es muy habitual avistarlos en verano, aunque algunas zonas pueden cerrarse temporalmente para proteger a las aves que estén anidando.

Dado que los frailecillos atlánticos anidan con frecuencia en esta zona, en ocasiones se cierra el área de nidificación a los visitantes si se considera necesario para proteger a las aves. No obstante, aunque la zona de nidificación esté cerrada, normalmente se pueden seguir viendo los frailecillos. ¡Solo hay que asegurarse de respetar su espacio!
Y ya que estás en esta zona, no dejes de disfrutar al máximo de la playa de arena negra, y asegúrate de visitar la cercana Vík, un pueblo con mucho encanto, y parada obligada en cualquier ruta por la Costa Sur.
Borgarfjörður Eystri (el mejor sitio para verlos de cerca)
- Por qué ir: Excelentes miradores
- Cómo llegar: Recorrido en coche por zonas remotas del este de Islandia
- Ideal para: Observarlos de cerca y de forma segura y sencilla
Esta es una de las colonias de frailecillos más accesibles de Islandia. Las pasarelas de madera te llevan hasta el borde de los acantilados, sin molestar a las aves.
Está un poco apartado de las rutas habituales, pero el desvío merece la pena.

Acantilados de Látrabjarg (el lugar más espectacular)
- Por qué ir: Es uno de los acantilados con mayor concentración de aves de Europa
- Cómo llegar: Recorrido en coche por zonas remotas de los Fiordos Occidentales
- Ideal para: Fotografía y paisajes espectaculares
Los acantilados de Látrabjarg son uno de los lugares más famosos para observar frailecillos, ya que en este único lugar se concentra alrededor del 40% de toda la población mundial de esta especie. Los acantilados se encuentran en los Fiordos Occidentales, y son un destino muy popular entre observadores de aves, excursionistas, fotógrafos y otros visitantes. Sin embargo, recuerda que los Fiordos Occidentales cuentan con algunos de los terrenos más accidentados de Islandia, algo que conviene tener presente si decides hacer senderismo por la zona al llegar a los acantilados.
Reserva Natural de Hornstrandir (la mejor aventura en un lugar remoto)
- Por qué ir: Naturaleza salvaje e intacta, y una excelente avifauna
- Cómo llegar: Acceso en barco y senderismo por los Fiordos Occidentales
- Ideal para: Viajeros aventureros y auténticos amantes de la naturaleza
Ubicada asimismo en los Fiordos Occidentales, la Reserva Natural de Hornstrandir alberga dos colonias de frailecillos, conocidas como Hornbjarg y Hælavíkurbjarg. Ten en cuenta que llegar a esta reserva natural supone un largo viaje, y que tendrás que prepararte para, primero, un trayecto en barco, y después, una larga caminata. La reserva, cerrada al tráfico motorizado, está completamente deshabitada. Sin embargo, podrás ver mucha fauna silvestre. Además de los frailecillos, entre sus habitantes se encuentra el zorro ártico.
La visita a esta reserva tranquila, apartada y totalmente inalterada por el desarrollo humano, es realmente una experiencia única.

Reikiavik (la opción más sencilla)
- Por qué ir: Fácil acceso desde la capital
- Cómo llegar: Excursiones en barco desde el puerto de Reikiavik
- Ideal para: Estancias cortas o experiencias rápidas
En verano puedes ver también frailecillos sin necesidad de alejarte mucho de la ciudad. Las excursiones en barco desde Reikiavik llevan a los visitantes a islas cercanas como Akurey y Lundey, donde anidan estas aves durante la estación.
Esta es una de las formas más sencillas de incluir la observación de frailecillos en un viaje corto a Islandia.
Otros lugares destacados
Reserva natural de Ingólfshöfði (Costa Sur, solo visitas guiadas)
Situada también en la Costa Sur, la reserva natural de Ingólfshöfði es un lugar muy popular para la observación de aves, ya que esta zona apartada cerca de Skaftafell alberga un acantilado al que acuden miles de ellas, incluyendo frailecillos. La reserva se encuentra a unas cinco horas en coche de Reikiavik, así que plantéate visitarla si ya te encuentras en el sur de Islandia durante, por ejemplo, un viaje en coche.
Ten en cuenta que solo puedes visitar esta reserva natural apuntándote a una excursión organizada. Durante las excursiones que ofrece Oraefaferdir, programadas desde mediados de mayo hasta mediados de agosto, recorrerás un tramo en un carro de heno tirado por un tractor, hasta llegar a una ruta de senderismo sencilla que se adentra en la reserva natural. Los organizadores aseguran que en esta excursión verás frailecillos el 99% de las veces.
La excursión está disponible todos los días de la semana excepto los domingos, y el precio por persona es de 10.000 coronas islandesas (66 euros, o 71 dólares estadounidenses).
Península de Tjörnes (norte de Islandia)
Se puede llegar fácilmente a la península de Tjörnes desde Húsavík, pero otros lugares destacados son el cabo Raudinupur, la isla de Grimsey y la isla de Lundey. También puedes organizar una excursión dedicada por completo a la observación de aves si planificas un viaje en coche por el norte de Islandia siguiendo la Ruta de la Observación de Aves de la región.
Breiðafjörður
Breiðafjörður es una bahía situada entre los Fiordos Occidentales y la península de Snaefellsnes, con numerosas islas en las que habitan colonias de frailecillos. Si coges uno de los barcos que salen regularmente desde Stykkisholmur, podrás verlos en su hábitat natural.
Y cuando estés en esta zona, no te pierdas el resto de la península de Snaefellsnes, a menudo llamada la “Islandia en miniatura”, debido a lo bien que refleja la gran variedad de paisajes y características de todo el país.
Cómo ver los frailecillos en Islandia
Para ver los frailecillos, tienes dos opciones:
Conducir por tu cuenta (la opción más flexible)
Desplazarte en coche te ofrece la libertad de explorar a tu propio ritmo diferentes lugares donde se pueden ver frailecillos.
Muchos de los mejores puntos de observación, como Dyrhólaey y Borgarfjörður Eystri, son fácilmente accesibles por carretera, lo que hace que esta sea la opción ideal si estás planeando un viaje en coche.
Esto también significa:
- Menos aglomeraciones
- Más tiempo en cada lugar
- Mejores oportunidades para hacer fotos
Apuntarte a una excursión (la opción más cómoda)
Si prefieres una opción más sencilla, hay disponibles muchas excursiones organizadas para ver frailecillos, sobre todo en barco.
Estas excursiones son ideales si:
- Te estás alojando en Reikiavik
- Tienes poco tiempo
- No quieres conducir
Consejos para observar frailecillos
Para disfrutar al máximo de la experiencia:
- Respeta la distancia: Los frailecillos son amigables, pero no se les debe molestar
- Mantente en silencio: Evita los ruidos fuertes cerca de las zonas de nidificación
- Ten cuidado por dónde pisas: Los nidos, excavados en el suelo, pueden hundirse
- Lleva prismáticos: Son especialmente útiles en los acantilados
- Abrígate: En las zonas costeras puede hacer viento, incluso en verano
Y, lo más importante: nunca toques a las aves ni interfieras con los nidos. No solo es perjudicial para los frailecillos; es también ilegal.

Planifica tu viaje para ver frailecillos en Islandia
Si tienes pensado visitar varios lugares donde se pueden ver frailecillos, disponer de tu propio coche supone una gran diferencia. Un vehículo te ofrece la libertad de explorar la costa islandesa a tu aire, sin prisas y sin depender de los horarios de las excursiones.
Con Lava Car Rental puedes recoger tu coche directamente en el aeropuerto de Keflavík y comenzar tu viaje de inmediato. Tanto si te quedas en la Costa Sur como si te adentras más en el país, es una forma fácil y flexible de descubrir Islandia a tu propio ritmo.
Preguntas frecuentes sobre los frailecillos en Islandia
¿Cuál es la mejor época del año para ver frailecillos en Islandia?
La mejor época para ver frailecillos en Islandia es de mayo a agosto, cuando llegan a la costa para anidar, y especialmente en los meses de junio y julio, momento en que las colonias alcanzan su máximo tamaño y es casi seguro avistarlos en los lugares más populares.
¿Se pueden ver frailecillos en Islandia durante todo el año?
No. Los frailecillos solo se pueden ver en tierra durante unos meses. Estas aves pasan la mayor parte de su vida en el mar y regresan a Islandia únicamente en verano. De septiembre a abril, es casi imposible avistarlos en tierra.
¿Cuál es el mejor momento del día para ver frailecillos?
Los frailecillos están más activos a primera hora de la mañana y al atardecer, cuando van y vienen del mar. En estos momentos más tranquilos, además, suele haber menos gente, lo que permite disfrutar de una mejor experiencia de observación.
¿Es necesario apuntarse a una excursión para ver frailecillos en Islandia?
No. Se puede llegar en coche a muchos lugares donde se ven frailecillos, sobre todo a lo largo de la Costa Sur y en el este de Islandia. Sin embargo, las excursiones son una opción estupenda si prefieres una visita guiada o si te alojas en Reikiavik y no dispones de vehículo.
¿Es fácil ver frailecillos en Islandia?
Sí. Durante los meses de verano es relativamente fácil avistar frailecillos en los lugares de nidificación conocidos. En plena temporada, es habitual verlos en grandes cantidades, sobre todo en acantilados e islas donde es bien sabido que se concentran.
¿Cuánto te puedes acercar a los frailecillos?
En algunos lugares, sobre todo donde hay miradores, puedes acercarte bastante. Sin embargo, es importante mantener una distancia respetuosa y evitar molestar a las aves o dañar sus nidos.
